jueves, 23 de noviembre de 2017

Querer decir tanto...




Lo conoció a él. Una persona con la cual se sentía bien, por primera vez después de tanto tiempo. Poco a poco se fue metiendo en su vida y ella en la suya. 

Un día, él le robó un beso. Ella, gradualmente, se fue enamorando. Fueron sus ideales compartidos, la música no gustada, sus palabras, la manera en que la hacía reír, la manera en que la hizo sentir libre y viva de nuevo. Y así, fue derrumbando la muralla que la protegía.

“Hay que construir confianza” él le había dicho. Comunicación y apertura es lo que ella le había pedido. Desnudó su alma y su cuerpo ante él, depositando en sus manos ese libro preciado, en cuyas hojas estaba plasmado quién era ella, sus valores y su integridad. Depositó en sus manos cientos de pruebas de confianza.

Y él, a cambio, le atestó una puñalada. Directa y certera: destruyó en segundos lo que había tomado tanto tiempo en edificarse. “Me enteré cosas sobre ti que me hacen retirar mi confianza y alejarme”. 

Ella le había abierto las puertas a su vida, de par en par. Con tristeza, hoy, se daba cuenta que él no lo merecía. Él había elegido distanciarse sin tomarla en cuenta, sin investigar, sin darle una oportunidad, sin derecho a réplica, sin valorar lo que había sido puesto en sus manos.



Ella hubiese querido decirle tantas cosas, pero eligió no decirle nada... 


-Limpiaría sus lágrimas, recuperaría los pedazos de su sonrisa rota y reconstruiría su muralla. Más alta y más fuerte, donde ni él ni nadie pudieran volver a lastimarla.-



Ilustración: Jasmin Junger
Microrelato: Jessica Soler • Noviembre 2017 • Una historia de la realidad que a veces parece ficción o de la ficción que a veces parece realidad.

No hay comentarios: