lunes, 30 de julio de 2007

Mientras dormías

Mientras dormías plácidamente, o mientras estabas de reventón en alguno de los antros, discos o bares de la ciudad, algunas familias esta madrugada, lo perdían todo.

Como resultado de las intensas lluvias que ocasionara la onda tropical 16 sobre la sierra, los ríos, arroyos y canales, bajaron con fuerza y cargados de agua arrasadora.

Normalmente, yo estaría durmiendo a la hora en que tomé estas fotos: durmiendo profundamente. Más quería tomar fotos de un árbol especial, con el pavimento mojado y la luz del amanecer.

Nunca imaginé acabar tomando fotos de la desgracia que asoló a algunas familias, en cuyas casas el agua subió aprox. 60-70 cm en menos de una hora; mientras dormían todas sus pertenencias se echaban a perder...

Uno de los vecinos de el callejón nos contó como flotaban por todos lados su ropa, sus zapatos, los muebles, los víveres. Lodo y agua fué lo que les quedó. Niños y adultos, sacando agua, intentando rescatar entre el lodazal lo que se pudiese, a las 4 de la mañana.



Tomé las fotos del dichoso árbol, y también tuve oportunidad de ver el invaluable trabajo de ayuda y apoyo que brindan los elementos de los servicios de emergencia (especialmente mis amigos de Protección Civil) en esas horas que los demás duermen. Pepe acabó empapado tras caerse en un vado, rescatando un coche. Cristián, por caer en una coladera cuya tapa se la llevó el agua. ¡Qué nochecita! y para ellos es así, todas las noches de lluvia. Si antes podía imaginármelo, ahora te entiendo Diego.


Creo que ya no me dará tanto gusto una larga noche lluviosa.



Pepe señalando hasta dónde llegó el nivel de agua en esta casa.
Y lo que quedó: lodo y pertenencias arruinadas, como los zapatos que se ven por doquie, entre el lodazal del suelo.



Todas las pertenencias de esta otra familia, fuera de la casa, mientras limpiaban paredes y suelos. Los muebles, arruinados. Nuevamente, Pepe señalando hasta donde llegó el agua.


Un vistazo al callejón, las familias, que no daban crédito, sentadas a la derecha, un padre de familia, rescatando de entre el lodo, fotos familiares...

He vuelto a casa a las 6:30 a.m., subido las fotos acá a INSTANTES, y me iré a acostar, pensando que familias completas, con bebés y niños, la pasada noche no han pegado el ojo, que seguirán intentando limpiar el lodazal de sus hogares y seguramente hoy, tampoco, tengan un colchón seco sobre el cual dormir.

Fotos: Jessica Soler • Julio 30, 2007 • 4:00 a.m. • Noche de Luna Llena • Callejón de Valdivia Puerto Vallarta, Jalisco

1 comentario:

Editor dijo...

Qué penoso lo ocurrido!